¿Cómo me lo pongo?: Bautizo y lactancia


El día del bautizo de un hijo es un día tan especial como estresante. Se suma al hecho de que es una celebración que montamos con cariño para compartir el día con quienes queremos (y que todo salga bonito y perfecto) con que estaremos pendientes de una personita que demanda cuidado y atención. Queremos estar remonas pero también cómodas, sobre todo si todavía estamos de periodo de lactancia materna. María pronto va a bautizar a su bebé, está dándole el pecho pero quiere ir guapa y apropiada al momento. Así que aquí le dejo algunas ideas.

Este año hay suerte porque se llevan, y mucho, las prendas cruzadas en el pecho. Vestidos y blusas con escote cache-coeur que dicen los franceses. Es muy favorecedor, disimula nueva talla de pecho o de barriguita y cómodo para el momento lactancia. Elige uno en un color llamativo, recógete el pelo para estar más cómoda, y busca unos zapatos de tacón cuadrado (que este año tienes a millones) y siéntete estable pero subida a las alturas del glamour.

Otra alternativa es combinar una camisa o blusa en seda con una falda lady o unos pantalones palazzo. Elige una blusa en color crudo + parte inferior en mostaza. O atrévete con los lunares. Personaliza el conjunto con un cinturón ancho o con un fajín. Y ponte unas cuñas, incluso de esparto (estupendo si lo vas a hacer en el campo o en un jardín).

No se te ocurra: Joyas exageradas. De las que se prestan a los enganches, tirones, etc. Tampoco quiere decir que tengas que renunciar a ellas, pero elígelas más minimal.
Minifaldeos. En general no me parecen apropiados para determinados eventos, pero es que si además tienes que estar agachándote al carro, cogiendo en brazos, sentándote y levantándote ocho mil veces... no lo veo claro. O mejor dicho, veo más de lo que necesito ver.
Evita ir de negro. Si el postparto no te ha dejado la figura que tenías antes (tampoco te vayas a agobiar por eso. Date tu tiempo) no te escondas. No tienes por qué esconderte. Hay miles de recursos en forma de pliegues y demás para disimular nuevas redondeces sin que tengas que ir vestida de negro. A no ser que siempre vayas de este color y ya forme parte de tu estilo personal.
Renunciar a ir coqueta. Eres mamá, sí. Pero sigues siendo mujer. Bella, presumida, luminosa. Y todo el mundo te va a ver como tú quieres que te vean.

Lo encontrarás en: el conjunto de blusa y palazzo de lunares es de Carolina Herrera. El vestido, de Comptoir des Cotonniers.

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